jueves, 29 de diciembre de 2011

JOAQUÍN DÍAZ/ 27 de abril

Desde que en 1965 subió por vez primera a un escenario con apenas 18 años de edad, este compositor, instrumentista y vocalista ha dedicado su vida al estudio del patrimonio inmaterial, en una primera época como intérprete en los numerosos conciertos que hasta 1976 ofreció en universidades españolas, de Europa y Estados Unidos.
Durante esos once años visitó Alemania, Francia, Holanda, Italia, Portugal, cantó en los Estados Unidos, se anunció en recitales por buena parte de la geografía española, descubrió a cantantes como Cecilia (Evangelina Sobredo), contribuyó a la formación de grupos como "Nuestro Pequeño Mundo" y trató con artistas de la talla de Joan Manuel Serrat, Paco Ibáñez y Víctor Manuel.
A lo largo de esa década grabó también su primer disco, "Recital" (1967), primer eslabón de una abundante discografía que hasta la fecha suma 70 entregas con la reciente edición, el pasado mes de octubre, de "Cantares de Tetuán”, con el Cuarteto de Urueña (2011). 
Su retirada de los escenarios en 1976, a los 29 años, abrió una etapa de intensa actividad investigadora y creativa con continuos viajes y trabajos de campo que, además de su discografía, ha cristalizado en la publicación de 59 libros, el primero de ellos "Palabras ocultas en la canción folklórica" (Taurus, 1971) y el último sus memorias: "Música y letra" (Ámbito, 2007).
En 1980, otra de sus contribuciones a la etnografía y antropología hispana, editó el primer número de la Revista de Folklore, por él dirigida, de tirada mensual, heredera de la antigua Revista de Dialectología y Tradiciones Populares (RDTP) y que después de 27 años de vida ha rebasado ya el umbral de sus trescientos números.
Joaquín Díaz, nacido en Zamora en 1947, abandonó desencantado los estudios de Derecho que emprendió en su adolescencia, debido al clima académico imperante, y en la actualidad reside en la primera y única Villa del Libro existente en España, radicada en el municipio vallisoletano de Urueña, de apenas doscientos habitantes.
En esa histórica villa medieval dirige la Fundación Centro Etnográfico que lleva su nombre, impulsada por la Diputación de Valladolid y donde ha depositado y proyecta todo su legado a través de varios museos y la pública exposición de colecciones de campanas, instrumentos tradicionales, pliegos de cordel, grabados de trajes, alfarería e incluso un aula de arqueología.
Gestiona una biblioteca con más de 14.000 volúmenes, así como un archivo sonoro con más de 14.000 registros y unos 400 vídeos de temática etnográfica, y organiza conciertos, convoca simposios y asesora a investigadores de cualquier índole, también a través de su página de internet (www.funjdiaz.net).

No hay comentarios: